Cuentos de Ana

Ese almuerzo de los domingos.

Una sola de estas delicias, así recién salidas, infladitas, con un poco de requesón, salsa y nopales…

Este era uno de nuestros lujos a compartir y ellos lo sabían. No había necesidad de más y nadie se negaba nunca, al contrario, solo había la respuesta: “¿qué les llevamos?”, y yo solo respondía: “hambre, vénganse como estén”.

El almuerzo de los domingos con Ellos. Las tortillas azules del mercado de Cholula.

El saludo efusivo aunque nos acabáramos de ver, las risas en la mesa, las anécdotas y las manos estirándose para pasarnos lo que poníamos al centro en nuestro almuerzo de taco placero son parte de muchos domingos o festejos que hoy siguen nutriendo mis recuerdos emulando la emoción que es dar un gusto a los tuyos y atesorar esa sensación de amor, unión, bienestar, entrega. Pequeñas sorpresas con un trozo de chicharrón “delgadito o carnudito”, puerquitos de piloncillo o por qué no, un poco de nata para un bolillo doradito. Todo parte de un gusto, del amor por convivir y disfrutar juntos atendiendo un pequeño antojo para cada uno de los que nos sentábamos a la mesa: compartir.

Eso, eso que hoy siento, es lo que sigue llamándose amor y los tendré presentes en cada taco placero, en cada almuerzo, sobremesa, tarde botanera o café con pan.

#cuentosdeAna #elsignificadodelosdetalles #estoeslavida #estoesnomorir #laeternaviajera #alamesayalacama

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
close-alt close collapse comment ellipsis expand gallery heart lock menu next pinned previous reply search share star